Hoy en día sigue siendo una bebida muy popular en Estados Unidos y se está extendiendo también a nuestro país. En nuestra casa, en concreto, siempre hay una botella grande de Nestea en el frigorífico.
Y podemos prepararlo nosotros mismos de la siguiente manera:
El truco principal consiste en hacer cubitos de hielo con té en vez de agua. De esta forma, cuando lo añadimos a la jarra, no se nos va a quedar el "nestea" aguado. Aquí los véis:
- Preparamos té en una tetera ó en un cazo, hirviendo agua y añadiendo las hojas de té, que pondremos en cantidad según el gusto personal y que dejaremos reposar un rato, como cualquier otra infusión.
- Colamos el té y lo pasamos a una jarra.
- Añadimos los cubitos de té, como si se tratara de una sangría y ponemos azúcar y fruta a nuestro gusto, rodajas de limón, de naranja, trozos de manzana.... también van bien unas hojas de menta... en fin, el toque final lo da cada persona según las preferencias.