Se me pasaban los días y no encontraba momento de subir una receta. No me voy a extender mucho hoy en la introducción, se va acercando poco a poco el fin de la temporada bloguera y se va acusando el cansancio. Así que sólo comentaros que hoy vengo con una tarta pero no dulce, sino de setas y que resulta muy apropiada para esta época del año, en que los fríos ya parece que se van quedando atrás.
Tanto nos servirá para tomárnosla como primer plato en una comida o de plato único en una cena. Caliente está muy buena, pero fría también está muy bien, así que yo creo que resulta práctica para la vida diaria.
Tanto nos servirá para tomárnosla como primer plato en una comida o de plato único en una cena. Caliente está muy buena, pero fría también está muy bien, así que yo creo que resulta práctica para la vida diaria.
Esta vez ni la informática ni el horno me han dado sustos, así que cruzaré los dedos para que todo continúe así....
Y nada más, excepto desearos un soleado y primaveral fin de semana y recomendaros que probéis esta tarta de hoy. Si os gustan las setas... no lo dudéis. Vamos allá:
INGREDIENTES:
- 1 lámina de pasta quebrada (yo la he hecho, pero se compra ya preparada en los supermercados)
- Un puñado de garbanzos secos ( no son ingrediente..)
- Un poco de harina y mantequilla derretida para untar el molde
- 400 gramos de setas de cardo
- 3 huevos
- 150 gramos (aprox) de queso rallado
- 200 ml de nata líquida ( de cocinar)
- Un poquito de aceite de oliva para pincelar las setas de la superficie
- sal
Primero, untamos un molde redondo con mantequilla y lo enharinamos, dándole la vuelta y sacudiéndolo a continuación para que suelte el exceso de harina.
Precalentamos el horno a 2001.
Limpiamos las setas y las partimos en trozos grandes, dejando unas cuantas, las más bonitas, para colocar por encima de la tarta a modo de decoración.
Espolvoreamos la superficie de trabajo con un poco de harina, y estiramos la masa con un rodillo de amasar. La colocamos sobre el molde, cubriendo también los bordes.
A continuación ponemos unos garbanzos crudos sobre el fondo de la tarta e introducimos en el horno, dondo la dejaremos unos 15 minutos. Los garbanzos sirven para que la masa no se abombe al cocer. Yo he usado esta especie de cadena que compré hace unos meses en una excursión con dos amigas blogueras a una tienda especializada en artículos de cocina, pero hasta entonces los garbanzos me servían estupendamente.
Después de los veinte minutos ( y de haber retirado los garbanzos!) tendremos algo así:
Mientras se hornea la pasta quebrada preparamos el relleno:
Batimos los huevos, los mezclamos con la nata líquida y el queso y añadimos las setas. Ponemos un poquito de sal y tendremos algo así:
Removemos bien los ingredientes con una cuchara de madera y tendremos más ó menos esto:
Ahora rellenamos el molde con la mezcla de las setas y los demás ingredientes. Ponemos sobre la superficie las setas que habíamos reservado. Las pincelamos con un poco de aceite de oliva. En la foto las véis antes de pintarlas con el aceite. Se me olvidó hacer la foto, ya fue directamente al horno.
Introducimos en el horno a 180 durante unos 20 minutos.
Muy buena con una ensalada de lechuga y tomate. ¡Buen provecho!
Y os muestro el libro que he subido a Leer Guapamente. El jardín olvidado, de Kate Morton. Como siempre, allí tenéis más información sobre él y esta vez, para los que estéis estudiando inglés, he subido un vídeo donde la autora presenta la novela y debajo he transcrito sus palabras para que practiquéis un poquito el "Listening comprehension" y además tengáis la posibilidad de comprobar que entendéis bien y además aprender alguna palabrilla .

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