Los oricios, el marisco de Gijón, se les llama a veces. Un manjar . Increíble que las comunidades vecinas no los aprovechen, incluso los que recogen sólo los emplean para vendérnoslos. Pero aquí, en mi ciudad.... ¡vaya si nos gustan! Típicos en las sidrerías, con una botellina de sidra, por supuesto. Y en las casas, menos que antes tal vez, pero aún se siguen consumiendo
Desde la ventana de la clase donde yo estudiaba , en un colegio ubicado en un rincón privilegiado con fantásticas vistas al mar Cantábrico y a la preciosa Playa de San Lorenzo, desde allí veía yo los camiones repletos de oricios que compraban nuestras madres por paladas. "¡Pónme dos, y llénameles bien, ¿eh?" Y allá iban, para nuestras casas, para después de hervidos, abrirlos encima de periódicos, que lo ponían todo "perdido". Pero ¡qué buenos estaban!
Y siguen estándolo. Aunque ya no se compren a paladas. Ahora los compramos por kilos ó por docenas en la pescadería, y ya no hace falta cocerlos ni vigilar que no se desborde el agua, sino que con sólo cinco minutos de microondas los tenemos listos. Enseguida os lo explico.
Se celebran cada invierno en Gijón las Jornadas del oricio, y se pueden degustar en distintos establecimientos hosteleros en preparaciones más o menos clásicas, más o menos vanguardistas.
Yo soy más de la versión de toda la vida, cocidos y listo. Por cierto, que también hay quien gusta de tomarlos crudos, como las ostras, pero yo ahí ya no llego, los prefiero cocidos.
Para quienes no los podáis conseguir frescos y sin embargo os apetezca probarlos, podéis encontrar facilmente en el mercado unas latas de caviar de oricios que os pueden servir perfectamente para hacer el revuelto que véis en esta entrada.
Primero os enseño la foto de ellos tal cual los compramos en la pescadería:
Para prepararlos no tenemos más que colocarlos en un cuenco de cristal con la "boca" hacia arriba y dejarlos cocer en el microondas 5 minutos a máxima potencia. Nada más.
Los sacamos, los ponemos encima de un periódico y con un cuchillo les damos un golpe y los abrimos por la mitad. Con una cucharilla vamos retirando la parte amarilla, que es la que vamos a aprovechar .
De seis oricios he obtenido la carne que véis en la segunda fotografía de la entrada y en ésta:
Podemos tomárnoslos así, según los vamos sacando de la cáscara, acompañándolos de sidra si estáis en Asturias o de algún vino blanco que os guste ó bien emplearlos , como yo he hecho en este caso, para hacer un revuelto.
Ingredientes (para un revuelto de 4 huevos)
Un poco de aceite de oliva
Carne de 4 ó 5 oricios (al gusto)
4 huevos
Sal
Sal
Para preparar el revuelto sólo tenemos que poner un poco de aceite en el fondo de una sartén, calentar y añadir la carne de los oricios, damos unas vueltas con una cuchara de madera para que tomen un poco de aceite. A continuación salamos y vamos cascando los huevos y poniéndolos en la sarten. Los rompemos con la cuchara de madera y vamos dando vueltas hasta que lo tengamos a nuestro gusto, más ó menos cuajado.
Servimos en el plato , espolvoreamos con un poco de perejil picado y listo. ¡Buen provecho!
Servimos en el plato , espolvoreamos con un poco de perejil picado y listo. ¡Buen provecho!


No hay comentarios :
Publicar un comentario