Cuando hace muchos años viajé por primera vez a Irlanda probé el crumble de manzana y recuerdo que me encantó. En aquella época, ocupada por los estudios, no me imaginaba que con el tiempo iba a tener yo esta afición repostera y llegaría a prepararlo en mi casa.
La palabra crumble (léase "krámbol") significa en inglés "desmigajar" (crumb= miga). Hace referencia el nombre a la masa que se prepara para extender por encima de la fruta, por lo demás muy sencilla y rápida de elaborar , razón por la que los crumbles son muy populares en el Reino Unido y en Irlanda. El origen se remonta a la Segunda Guerra Mundial cuando, debido al racionamiento, resultaba demasiado complicado ( por la escasez de los ingredientes) usar masa en la base y en la parte superior de los dulces , por lo que economizaban suprimiendo la de la parte inferior. Nació así este postre que ya forma parte de la gastronomía británica.
Como variantes modernas, reflejo del tipo de vida acelerado que llevamos, a veces la masa, si ya es de por sí rápida de elaborar , se convierte en express usando directamente galletas o cereales tipo corn flakes triturados.
En los comienzos de mi andadura bloguera publiqué uno de manzana (ver aquí) y uno salado de pollo (aquí). Termino ya diciendo que si el crumble es salado sustituiremos el azúcar por queso rallado.
El de hoy es para mi gusto tan bueno como el clásico de manzana. ¿Más, acaso, por la presencia del chocolate...?

Para elaborarlo necesitaremos:
Para la masa:
100 g. de mantequilla a temperatura ambiente
100 g. de harina
100 g. de azúcar glas
100 g. de almendra molida sin tostar
Para el relleno:
125 g. de chocolate ( he usado fondant)
10 peras ( he usado Conferencia)
2 cucharadas de azúcar ( ó al gusto)
Un palito de canela
Para preparar la masa troceamos la mantequilla en un cuenco. Añadimos la harina, el azúcar glas y la almendra molida y mezclamos todos los ingredientes con la mano hasta que tengamos una masa que parezca migas de pan ó arena mojada. La dejamos un rato en el frigorífico mientras preparamos el relleno.
Precalentamos el horno a 180º.
Precalentamos el horno a 180º.
Pelamos y cortamos las peras en mitades. Cocemos en un poco de agua
el azúcar y el palo de canela hasta que estén blandas (yo este paso lo hago en la olla rápida y en unos minutos ya están listas). Las escurrimos y
las colocamos en un molde de cerámica o cristal apto para el horno.
Rallamos el chocolate con un cuchillo (yo lo pulvericé unos segundos
con la Thermomix en velocidad Turbo) :
y lo esparcimos por encima de las peras.
Ahora nos queda repartir la masa por encima del chocolate:
y hornear durante unos 20 minutos, hasta que
esté dorado a nuestro gusto. El tono dorado significa que
estará crujiente. Sacamos el crumble del horno, lo dejamos reposar unos 10 minutos y lo tendremos listo para servir .y lo esparcimos por encima de las peras.
Ahora nos queda repartir la masa por encima del chocolate:
Y os dejo hoy la portada del último libro que he subido a Leer Guapamente. Se trata de Tiempo de arena, de Inma Chacón. Finalista del último premio Planeta, cuenta la historia de 3 hermanas pertenecientes a una familia toledana de rancio abolengo. Hermanas muy diferentes entre sí que abordan la vida de formas distintas, pero cada una luchando con más ó menos acierto y defendiendo lo que considera importante.
Ambientada en los últimos años del siglo XIX y principios del XX, trata temas tan variados como la masonería, la rigidez de las convenciones sociales, la influencia del clero, los derechos laborales ( ó su inexistencia) de los obreros en las fábricas, el maltrato a las mujeres, su indefensión frente a las leyes, que las consideraban practicamente como a menores de edad y las hacían depender de la voluntad de sus maridos, también está en la novela presente el tema del robo de niños, ahora tan de actualidad ...


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