Hace unos dos años esta tarta estaba de moda en la blogosfera. Por todas partes se veía la famosa New York Cheesecake que, tengo que confesar , yo descubrí en aquel momento . Y, cómo no, se me despertó la curiosidad por probarla. Y como aquello de irme a la Gran Manzana de compras y a merendar a algún sitio famoso no me resulta ni asequible, ni factible, ni alcanzable... , decidí que ó me ponía yo a hacerla... ó me ponía a hacerla yo.
Por aquellos días mi hija mayor hacía 4º de ESO y entre sus lecturas obligatorias se encontraba Caperucita en Manhattan, de Carmen Martín Gaite. Y estaba por lo tanto el libro por casa. Y ya entonces relacioné ese título y esa portada, de un bonito color rojo con un dibujo de la Estatua de La Libertad , con el conocido postre y sabía que cuando me decidiera, presentaría mi tarta con la obra de la autora salmantina .
Y aquí está. El resultado en sí no me parece nada especial ni creo que difiera sustancialmente de una tarta elaborada con una de nuestras múltiples recetas. Está rica, muy rica, pero como cualquier otra... ¿O será que me gustan bastante las tartas de queso??
El caso es que a principios del siglo XX las "cheesecakes" eran muy populares en Nueva York. Cada restaurante tenía su propia receta, y parece que el nombre de New York Cheesecake hacía/hace referencia en general a las tartas de queso que se ofertaban por toda la ciudad.
Hay por lo tanto múltiples variedades y versiones. Cada cual dice, opina y cree firmemente que la suya es la verdadera y como hay que elegir , yo me decidí por una que encontré en un libro precioso que me han regalado recientemente.
Necesitaremos:
Para la base:
- 200 gramos de galletas tipo digestive
- 75 g. de mantequilla derretida
Para el relleno:
- 125 g. de mantequilla a temperatura ambiente
- 150 g. de azúcar
- 4 huevos grandes batidos
- 50 g. harina
- Ralladura y zumo de un limón
- 600 g. de queso tipo Philadelphia ó de requesón
- 50 ml de leche
Precalentamos el horno a 190º. Trituramos las galletas con una batidora ó un robot de cocina y les añadimos la mantequilla que habremos fundido en el microondas ; mezclamos bien , extendemos la masa en el fondo de un molde desmontable y horneamos unos 8 minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar.
Bajamos la temperatura del horno a 160º.
Para hacer el relleno ponemos la mantequilla (blanda, a temperatura ambiente) y el azúcar en un cuenco grande y batimos con una batidora eléctrica de varillas ( en Thermomix, con la mariposa, a velocidad baja) hasta que la mezcla esté esponjosa y blanquecina. Añadimos poco a poco los huevos batidos y a continuación la harina, la ralladura y el zumo de limón.
En un cuenco aparte ponemos el queso y batimos hasta que esté suave.Añadimos la leche poco a poco y luego la mezcla que ya teníamos de mantequilla y el azúcar.
Extendemos la mezcla sobre la base que ya tenemos preparada y horneamos durante una hora y media. Cuando la tengamos lista la dejamos enfriar en el horno con la puerta abierta. De esta manera evitamos que se baje porque el aire que tenga dentro saldrá poco a poco y la tarta no se nos agrietará.
En mi versión particular he puesto por encima mermelada de higo (era la que tenía abierta en ese momento...)
Y nada más por hoy, sólo desearos que tengáis un estupendo fin de semana.
(Un poquito más de información sobre el libro, como de costumbre, en Leer Guapamente)
Y nada más por hoy, sólo desearos que tengáis un estupendo fin de semana.
(Un poquito más de información sobre el libro, como de costumbre, en Leer Guapamente)

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