Los sobaos son de esos dulces nuestros nuestros, como las magdalenas, de los que yo recuerdo haber visto desde siempre en los supermercados, en todos los supermercados de nuestra geografía, en el norte y en el sur....en los grandes , en los pequeños y en los medianos, por todas partes, de un extremo a otro...
Forman parte de los sabores "de toda la vida" de no sé cuántas generaciones, pero teniendo en cuenta que yo no estoy precisamente en los veintitantos, ni en los treintaitantos, ni..... bueno, mejor lo dejo....
pues eso que muchos sobaos se han comido ya... ¡y los que se comerán!
pues eso que muchos sobaos se han comido ya... ¡y los que se comerán!
Lo que no he osado preparar yo misma son los papelitos en los que se presentan, como sí ha hecho mi amiga Nieves del blog Dulce y salado . Como siempre, su paso a paso de cómo hacerlos en casa es espectacular, como es habitual con cualquier receta o elaboración que pasa por sus manos.
Y al hilo de que este bizcocho es un clásico en nuestras casas, he intentado dar a la presentación un aire años 60? 70?
Hacía tiempo que me apetecia preparar una entrada inspirada en esa época.... y en este post tenéis lo que me ha salido. Espero que os guste.
Para hacer el Mega-sobao vamos a utilizar: (yo he hecho pequeños cambios)
- 2 huevos grandes ó 3 pequeños
- 150 g. de azúcar
- 150 g. de mantequilla a temperatura ambiente
- 150 g. de harina de repostería
- Un sobre de levadura en polvo
- La ralladura de un limón
- Un chorrito de anís
- Una pizca de sal
- Azúcar glas para espolvorear
Precalentamos el horno a 200º y preparamos un molde rectangular, forrando el fondo y las paredes con papel de horno.
Ponemos la mantequilla (a temperatura ambiente) y batimos a la vez que vamos añadiendo los huevos de uno en uno. A continuación incorporamos el azúcar, la ralladura de limón, el anís y la pizca de sal y seguimos batiendo. Luego vamos agregando la harina tamizada con la levadura y mezclamos con una cuchara de madera hasta que no tengamos ningún grumo.
Vertemos la mezcla en el molde y horneamos unos 25 minutos, hasta que veamos que está doradito y al pinchar con un palillo éste sale limpio. Yo en el momento de introducir el sobao en el horno apagué el calor de la parte de arriba. Siempre horneo así los bizcochos, lo he comentado muchas veces... a mí me funciona. Dejamos enfriar y luego cortamos en trocitos cuadrados o rectangulares y espolvoreamos con azúcar glas.
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