Se termina pronto el 2012. Año muuuy peculiar:
nefasto, aciago, difícil e injusto para nuestro país y que nos deja a la mayoría de los españoles un no muy agradable sabor de boca. (Afortunadamente a nivel personal y familiar no somos de los más afectados).
Pero como no es momento de lamentaciones , esta vez despido el año con dos recetas: la una, por supuesto, gastronómica pero por una vez, en mi modesta opinión, menos importante que la otra, infinitamente más útil porque nos puede echar un cable a la hora de encontrar nuestra BUENA SUERTE, sin que tengamos que dejarlo todo en las manos y el capricho del azar.
nefasto, aciago, difícil e injusto para nuestro país y que nos deja a la mayoría de los españoles un no muy agradable sabor de boca. (Afortunadamente a nivel personal y familiar no somos de los más afectados). Pero como no es momento de lamentaciones , esta vez despido el año con dos recetas: la una, por supuesto, gastronómica pero por una vez, en mi modesta opinión, menos importante que la otra, infinitamente más útil porque nos puede echar un cable a la hora de encontrar nuestra BUENA SUERTE, sin que tengamos que dejarlo todo en las manos y el capricho del azar.

Me refiero, cómo no, a una lectura. Todo lo que tiene de breve lo tiene, por triplicado, de INTERESANTE: Se trata de La Buena Suerte, de Fernando Trías de Bes y Alex Rovira Celma.
Os dejo aquí el enlace de la entrada en Leer Guapamente por si queréis saber algo más.
Os dejo aquí el enlace de la entrada en Leer Guapamente por si queréis saber algo más.
En esta mi llamada particular a la suerte no me he olvidado de la herradura ni por supuesto de las uvas de fin de año , así que... por mi parte he hecho lo que buenamente he podido. Ahora cada uno tendremos que lidiar con el 2013 e intentar conducirlo por donde a nosotros nos convenga , no por donde quiera él.. 
Debajo véis cómo vienen al comprarlas. Son 10 hojas muy finas separadas por papel parafinado para que no se peguen entre sí.
Y en la fotografía de la derecha he doblado una hoja para que se pueda apreciar lo finita que es esta pasta.

Y como receta final del año he preparado unos cestillos de uvas que encontré en uno de los libros de cocina que hay por casa. Espero que os gusten y con ellos os deseo un feliz año nuevo y nos vemos después de Reyes. 

INGREDIENTES:
- 500 g. de uva blanca
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- 400 g. de manzanas (yo usé 3)
- 2 cucharadas de agua
- 100 ml de vino blanco
- 1 cucharada de miel espesa
- 5 hojas de pasta brik
Lavamos las uvas y les quitamos las pepitas. Pelamos las manzanas, retiramos el corazón y las pepitas y cortamos en dados que pondremos en una cacerola junto con las 2 cucharadas de agua y la vainilla, tapamos y dejamos cocer unos 10 minutos.
Lavamos las uvas , las cortamos a la mitad y las desgranamos.
Luego las ponemos en una sartén o en una cacerola con el vino y la miel y dejamos cocer unos 4 minutos.
A continuación escurrimos las uvas con un colador y conservamos el jugo en un cazo. Lo hervimos y dejamos que reduzca hasta que tengamos unas dos cucharadas soperas de líquido.
Mezclamos el zumo de uva reducido con la compota de manzana.
Repartimos las compota en el centro de las hojas de pasta brik, colocamos unas uvas encima y atamos para formar un cestillo. Los ponemos en una bandeja y horneamos durante 3 ó 4 minutos.
IMPORTANTE: Es conveniente esperar unos minutos para manejar los cestitos, ya que la pasta endurece un poco. Yo los manipulé muy pronto y a punto estuvieron de abrirse por el fondo.
IMPORTANTE: Es conveniente esperar unos minutos para manejar los cestitos, ya que la pasta endurece un poco. Yo los manipulé muy pronto y a punto estuvieron de abrirse por el fondo.
Aquí os enseño la pasta brik:
No hay comentarios :
Publicar un comentario