No podía ser, 300 recetas en este blog y que no hubiese una tortilla de patata tradicional, de las de verdad, sin más. 

Plato emblemático y hay que reconocer que pocas personas se resisten a un trozo de una buena tortilla. Prometí este verano a unos amigos irlandeses que la pondría en el blog y en ello estoy. Pero además creo que puede resultar útil para quienes no la hacen en casa y se limitan a pedirla en los bares o cafeterías. Y con una ensalada sencilla nos preparamos una cena de lujo. Es lo que fuera llamarían "comfort food" pero en versión nuestra, que en esto de la "comfort food" podemos enseñar mucho, pero mucho mucho a otras cocinas foráneas.....
Daré los ingredientes para una tortilla como la que véis en las fotos, del diámetro de un plato llano. He usado uno de Duralex, de los de toda la vida, para que se aprecie bien el tamaño. (Bueno, tengo que reconocer que también porque ya sabéis de mi afán por "reivindicar" de vez en cuando "nuestras cosas". Yo personalmente no tenía nada de esta marca, tan unida a nuestro pasado reciente, pero he conseguido unas cuantas piezas a través de un familiar). Y me parecía que encajaba muy bien con la tortilla de patata, como también me sucedió con el sobao pasiego.
Y antes de pasar a la receta, os muestro el libro que la acompaña: La bodega, de Noah Gordon. No la había leído y no hace mucho la encontré por un módico precio en una librería de segunda mano de mi ciudad. En un párrafo se menciona la tortilla y voy a permitirme transcribirlo:
(Os dejo aquí el enlace a la entrada de Leer Guapamente)
"A la mañana siguiente, al salir de casa para empezar la jornada estuvo a punto de tropezar con algo que alguien había dejado ante su puerta. Era un plato grande y llano, lleno de tortilla de patatas, caliente todavía, tan recién hecha que aún olía a cebolla y a huevo. Un trozo de papel sujeto con una piedra pequeña descansaba sobre la tela limpia que envolvía la tortilla.
Por un lado del papel había un recibo en el que constaban los 92 céntimos que el marido de Marimar había pagado por un rastrillo de hoja estrecha en una tienda de Vilafranca.
En el centro del dorso había seis palabras garabateadas con la caligrafía apretujada e inclinada, propia de una mujer que raramente necesitaba escribir:
GRACIAS DE PARTE DE LOS DOS."(Os dejo aquí el enlace a la entrada de Leer Guapamente)
Y termino ya subiendo una foto como guiño a mis compañeras de colegio de hace muuuuuchos años. No me podía imaginar que aún existiesen las patatas fritas de esa marca.
Y ya vamos con lo nuestro:
- Yo he puesto 11 patatas como las que véis abajo, no eran muy grandes.
- Media cebolla (de las grandes)
- 5 huevos
- Sal
- Aceite de oliva. Yo uso siempre el suave, pero va en gustos.
Pelamos las patatas y las lavamos.
Las cortamos en lonchas finas y picamos también la cebolla. Salamos al gusto.
Ponemos el aceite a calentar en una sartén grande y cuando está bien caliente añadimos las patatas y la cebolla. El aceite tiene que ser abundante para que las patatas estén casi cubiertas y se frían igual por todas partes. Los 3 ó 4 primeros minutos dejamos el fuego fuerte y luego bajamos a medio.
Dejamos que se vaya friendo el conjunto:
Con una espumadera damos vuelta cada cinco minutos aproximadamente. El proceso total durará unos 15 minutos. Las patatas tienen que estar blandas y algunas doradas.... pero no todas.
Mientras tanto batimos los huevos:
En la siguiente fotografía se ve cómo estaban las patatas cuando las retiré de la sartén:Con la espumadera vamos retirando las patatas de la sartén y colocándolas en un recipiente amplio; escurrimos bien el aceite.
Añadimos el huevo batido a las patatas:
Y vertemos con cuidado la mezcla en la sartén. Aquí tengo que contar un truco que yo utilizo y que me funciona estupendamente:
Yo utilizo dos sartenes. Hasta ahora lo habría hecho todo en una grande pero a partir de aquí he utilizado una más pequeña de manera que la tortilla queda gruesa. Las patatas al principio ocupan mucho espacio y a la vez que se van friendo van soltando agua y reducen su volumen, pero para que se frían bien la sarten tiene que ser grande. Cuando empezamos a cuajarla si cambiamos a una más pequeña la tortilla tendrá ese aspecto gordito que suele ser más apetecible que si fuera fina.
Para cuajarla sólo necesitaremos unas gotas de aceite en el fondo de la nueva sartén
Nada más verter la mezcla, con una cuchara ó tenedor de madera damos unas vueltas. Esto hará que no nos quede cruda por dentro.
En la fotografía siguiente ya está la tortilla haciéndose "tranquilamente" a fuego medio:
Con un plato mayor que el diámetro de la sartén, volteamos. A continuación se ve en el plato con el que le he dado la vuelta:
Con cuidado volvemos a pasarla a la sartén y dejamos unos 3 ó 4 minutos que se termine de cuajar y dorar.
Retiramos con cuidado a un plato y ya la tendremos. Como os comentaba, la he puesto en un plato tamaño standard para que se aprecie bien el tamaño.
SPANISH OMELETTE
INGREDIENTS:
- I've used 11 medium sized potatoes
- 1/2 onion, chopped as seen in picture above
- 4 eggs, beaten
- salt
- A generous amount of olive oil to deep fry potatoes
Peel the potatoes and slice them into thin slices. Place in a bowl. Add chopped onion and salt.
Heat the oil in a frying pan until very hot. When hot add potatoes and onion and fry them for 3/4 minutes, then reduce the heat to moderate and leave for about 10 minutes. Stir so the potatoes don't get too brown.
When ready (about 15 minutes altogether), place the potatoes in a bowl. With a skimmer drain off the oil. Stir the beaten eggs into the potatoes and mix well.
From now on, use a smaller frying pan so you get a thicker Spanish omelette.
Place 1 tablespoon olive oil in 'second' pan and heat. Pour in the egg and potato mixture. Stir with a wooden spoon, then let it set on the bottom over medium heat. Place a plate over the pan and turn the tortilla out.
Slide it now back in to cook on the reverse side. Remove the Spanish omelette after 3 or 4 minutes and slide out onto a serving plate.

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