Estos bombones de hoy se hacen en un momento. Una vez que tenemos los ingredientes en casa no es más que mezclar y dejar reposar
. Si os gusta el coco (en casa es uno de los sabores preferidos) no dudéis en aprovechar estos fines de semana fríos e invernales para disfrutar con los más pequeños de su elaboración y, por supuesto, posterior degustación. Y si aún no ha pasado suficiente tiempo desde las navidades, siempre puede quedar ahí la idea para más adelante... Yo ya los había preparado hace unos meses y se me había quedado la receta guardada, así que estaba pidiendo a voces que la sacasen a la luz.... 
. Si os gusta el coco (en casa es uno de los sabores preferidos) no dudéis en aprovechar estos fines de semana fríos e invernales para disfrutar con los más pequeños de su elaboración y, por supuesto, posterior degustación. Y si aún no ha pasado suficiente tiempo desde las navidades, siempre puede quedar ahí la idea para más adelante... Yo ya los había preparado hace unos meses y se me había quedado la receta guardada, así que estaba pidiendo a voces que la sacasen a la luz.... 
Parece ser que se parecen mucho a unos bombones comercializados por una marca muy conocida. No puedo asegurarlo porque nunca he probado los que venden en las tiendas. Pero sí puedo garantizar que éstos están realmente buenos.

Necesitaremos:
250 g. de coco rallado más otros 100 para rebozar.
1 bote pequeño de leche condensada
3 cucharadas de almendra molida
1 cucharadita de vainilla líquida
Unas avellanas o almendras para poner en el interior de cada bombón
En un cuenco mezclamos el coco, la leche condensada, la almendra molida y la vainilla líquida. Dejamos en el frigorífico hasta el día siguiente. Con las manos bien limpias vamos cogiendo porciones de la masa y formamos una bolita. En su interior colocamos una avellana ó una almendra, lo que más nos guste. Rebozamos las bolitas en coco rallado y colocamos en cápsulas de papel. Conviene guardar en el frigorífico para que no se ablanden.
En un cuenco mezclamos el coco, la leche condensada, la almendra molida y la vainilla líquida. Dejamos en el frigorífico hasta el día siguiente. Con las manos bien limpias vamos cogiendo porciones de la masa y formamos una bolita. En su interior colocamos una avellana ó una almendra, lo que más nos guste. Rebozamos las bolitas en coco rallado y colocamos en cápsulas de papel. Conviene guardar en el frigorífico para que no se ablanden.

No hay comentarios :
Publicar un comentario