martes, 12 de marzo de 2013

BIZCOCHO DE PLATANO

Un bizcocho nuevo en casa y que ha sido el resultado de tener abandonados un par de plátanos en el frutero. Llega un momento en que sabes que nadie los va a a comer, ellos resisten y resisten, va cambiando su tonalidad del verde amarillento al amarillo cada vez más intenso, las esperanzas de que alguien se  los coma se van  desvaneciendo en tu cerebro  y convirtiéndose en un.... "hay que tirar esos plátanos" . Luego aparece el color negro que comienza a invadir la superficie cual   manchas de chapapote y entonces sabes que su destino va a ser irremisiblemente el cubo de la basura, pero aún así te resistes... esperas unos días más ... abres la puerta del frigorífico para guardar algo, te encuentras con ese medio limón que lleva ahí más ó menos lo mismo que esos dos plátanos en el frutero... y ¡hala, p'al cubo de la basura todo!. Listo.
Pero esta vez recordé que para hacer un  bizcocho de plátano estos  tienen que estar muy, muy maduros... Era un día laboral por la mañana (yo curro por la tarde), y tenía la media hora que más ó menos necesitaba para cambiar su fortuna y darles un final más digno.
Así que aquí lo véis: mi primer bizcocho de plátano y mi primera vez diciendo (escribiendo) chorradas sobre cómo aprovechar los plátanos maduros. Paso ya  a la receta...
(Por cierto, ésta es entrada con libro, debajo os presento la próxima novela que busca acomodo en Leer Guapamente, La flaqueza del bolchevique, de Lorenzo Silva.)
INGREDIENTES:
  • 2 PLÁTANOS MUY MADUROS
  • 3 HUEVOS
  • 2 YOGURES NATURALES
  • 2 MEDIDAS DEL YOGUR DE HARINA DE TRIGO DE REPOSTERÍA
  • 2 MEDIDAS DEL YOGUR DE HARINA DE TRIGO INTEGRAL
  • 1 SOBRE DE LEVADURA EN POLVO
  • 2 MEDIDAS DEL YOGUR DE AZÚCAR MORENO
  • 1 MEDIDA DEL YOGUR DE ACEITE DE GIRASOL
  • 1/2 MEDIDA DEL YOGUR DE VINO DULCE O COGNAC
 Precalentamos el horno a 180º
Untamos con mantequilla el fondo y los laterales del molde que vayamos a utilizar (en mi caso un molde redondo de los "de toda la vida") , lo espolvoreamos con harina y sacudimos para que caiga la que no ha quedado adherida.
En un plato hacemos un puré con los plátanos con la ayuda de un tenedor.
Batimos los huevos con el azúcar. Añadimos el puré de plátano, los yogures, el vino dulce ó el cognac y el aceite de girasol y batimos un poco, hasta que estén todos los ingredientes integrados.
Agregamos ahora los dos tipos de  harina, que habremos mezclado con la levadura,  y con un batidor de varillas vamos mezclándo poco a poco.
Vertemos la mezcla en el molde que teníamos preparado y horneamos a 180º durante una hora aproximadamente (yo suelo apagar el calor de la parte de arriba y sólo la vuelvo a encender al final, los últimos diez minutos). Sacamos del horno, esperamos unos cinco minutos y desmoldamos sobre la rejilla del horno. Podemos espolvorear con azúcar glas (yo lo he dejado tal cual). Queda muy, muy jugoso.  
Tal vez yo hubiera debido dejarlo unos cinco minutos más, pero aún así estaba muy rico. "Papable" no es, pero sí "agradable", "fiable" , "entrañable" y nada, nada "inabordable". Y os dejo ya, que que hay que irse a....
 Y  como os decía antes, este bizcocho viene con libro: La flaqueza del bolchevique, de Lorenzo Silva. Historia corta, de lectura ágil y envolvente. Los acontecimientos de la trama se van precipitando casi sin darnos cuenta, y las reflexiones y el crudo retrato de ciertos aspectos de la realidad actual se entremezclan haciendo que el libro se empeñe en agarrarse a nuestras manos hasta que al final lo soltamos con una sensación de que no La flaqueza del bolquevique no era un libro cualquiera, uno más... Nos seguirán  acompañando durante un tiempo el protagonista sin nombre, Rosana, la duquesa Olga,  hija del zar Nicolás II y todas las reflexiones de Lorenzo Silva sobre distintos ámbitos de la sociedad actual. 
Un poco más, si alguien tiene  interés, en Leer Guapamente.

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